
lunes 16 de noviembre de 2009
domingo 8 de noviembre de 2009
Galería
Expo colectiva en GALERIA INVISIBLE , sábado 21 de Noviembre 16 hs.
Defensa 1179 1º piso local 20
Nota por Gregorio Vigil-Escalera Alonso (España)
Toparse con Carla Peria, esta joven artista argentina, que dice ser adepta a la obra de De Kooning, Bacon y Saura, es dejar que el tiempo fagocite en la misma masa carnal un presente inmediato en tu ámbito existencial y biográfico. Es una obra que dilucida y legitima que el mejor objeto plástico es aquél en que la piel, los músculos y la sangre se ciernen sobre tu mirada en un pavoroso ser en sí y para sí.
La interrelación del flujo cromático, su ordenación en un espacio que los aprisiona, su impregnación orográfica transparente por debajo de la epidermis, somatiza unos cuerpos que en su metafórica negrura y fealdad encuentran el contacto de un destino que nunca podrá culminarse ya que son la antítesis de aquellos colosos que eran los jeroglíficos del poder.
Es una pintura en la que la plasticidad del sufrimiento no tiene necesidad de desvelar ni revelar, al contrario, somete a la vivencia del espectador a rubricar con los ojos la verdad intrínseca y orgánica que está grabada en la desintegración de unas figuras que son incapaces de hacer frente a su propia restauración. Ya han sido vencidos aunque no lo crean, y si tu visión desea engañarse es porque no puede creer en una realidad tan honda y cercana, tanto como el bar de la esquina.
Piera, en definitiva, ha dado un paso más en desentrañar la humanidad y el dolor contenidos en lo pictórico, ahora le queda continuar esa ruptura de velos que nos sigan permitiendo ver y emocionarnos.
sábado 17 de octubre de 2009
jueves 12 de marzo de 2009
domingo 1 de febrero de 2009
viernes 7 de noviembre de 2008
sábado 1 de noviembre de 2008
Palabras destiladas y mecanismos epidérmicos
Irrespetuoso presagio de bocas voraces. Todo se reduce a esto, a mezquinos trozos de sí, a bocados tiernos, a brotes impalpables arrancados de cuajo. Reflejo en los ojos que se dilatan y devoran.
Hueco en el que pierdo cuerpo y olvido sustancia. Y al tiempo de pronunciarlo renunciar a destiempo y erguirse.
Se perpetuaba sin embargo, indiferente al hambre, un goce extinto.
Hueco en el que pierdo cuerpo y olvido sustancia. Y al tiempo de pronunciarlo renunciar a destiempo y erguirse.
Se perpetuaba sin embargo, indiferente al hambre, un goce extinto.
Tragaba vértigos amargos, transpiraba amarillos suplicantes, destilaba arbitrarias palabras sueltas. La penumbra se Crispa, se vuelve para escrutarme, para hundirse satisfecha en la Intolerable presencia, para sudar el desamparo del fondo.
sábado 22 de marzo de 2008
Los glotones, la sed y el hambre.
Descenso

Si lo habéis visto, habréis podido observar con qué devoción lo mira, con qué cuidado lo considera, con qué fervor lo coge, con qué prudencia empieza a succionarlo Con qué afecto lo parte, con qué diligencia lo lame.¿Quién le ha inducido a hacer eso? ¿Qué espera conseguir? ¿Qué bien pretende? Nada más que un poco de tuétano
De como el perro come el hueso, François Rabelais en su prólogo a Gargantúa y Pantagruel

Mato la sed con arena, en suma, le abro un agujero a la garganta y que brote el vómito de palabras ávidas. Henchido el cuello de afanes líquidos, opto por saciar las ansias con tu espalda. Y así y todo el brebaje espeso de tu piel no resiste resistencias de mi boca y se quiebra .Sus partes sólidas alimentan mi sed monosilábica pero aún no se vislumbra el fondo de ese pozo de acuosa estirpe. Me repliego en la avaricia de mi lengua degustando entonces los últimos cristales de sudor sometido. Al cabo de tanto roer los poros brota del cielo y de la tierra de mi cuerpo el codiciado caudal, emana plácido y frondoso hasta la yema de mis dedos, esculpe plenitudes en mis labios, derrocha saciedades de letras.
C.P.
Juego de Ciegos

Me sacaré el sombrero ante los ciegos del mundo
Cúbranse la cara
No quiero perturbar la calma del que ignora
Del que no sabe del desborde y la náusea
Cegueras vueltas refugios de ignorancias castas
Paranoicos párpados cerrados
Les molesta que las pieles les carcoman los ojos?
Dense vuelta, que el circo brota a sus espaldas
Y adentro del hueco el todo y todo un juego
de vírgenes retinas mansas.
Palpan el hueco y el hueco un modo
de silenciosa placidez prosaica .
C.P
Libertades del siglo XXI

Si lo habéis visto, habréis podido observar con qué devoción lo mira, con qué cuidado lo considera, con qué fervor lo coge, con qué prudencia empieza a succionarlo Con qué afecto lo parte, con qué diligencia lo lame.¿Quién le ha inducido a hacer eso? ¿Qué espera conseguir? ¿Qué bien pretende? Nada más que un poco de tuétano
De como el perro come el hueso, François Rabelais en su prólogo a Gargantúa y Pantagruel
Sed

Mato la sed con arena, en suma, le abro un agujero a la garganta y que brote el vómito de palabras ávidas. Henchido el cuello de afanes líquidos, opto por saciar las ansias con tu espalda. Y así y todo el brebaje espeso de tu piel no resiste resistencias de mi boca y se quiebra .Sus partes sólidas alimentan mi sed monosilábica pero aún no se vislumbra el fondo de ese pozo de acuosa estirpe. Me repliego en la avaricia de mi lengua degustando entonces los últimos cristales de sudor sometido. Al cabo de tanto roer los poros brota del cielo y de la tierra de mi cuerpo el codiciado caudal, emana plácido y frondoso hasta la yema de mis dedos, esculpe plenitudes en mis labios, derrocha saciedades de letras.
C.P.
Juego de Ciegos

Me sacaré el sombrero ante los ciegos del mundo
Cúbranse la cara
No quiero perturbar la calma del que ignora
Del que no sabe del desborde y la náusea
Cegueras vueltas refugios de ignorancias castas
Paranoicos párpados cerrados
Les molesta que las pieles les carcoman los ojos?
Dense vuelta, que el circo brota a sus espaldas
Y adentro del hueco el todo y todo un juego
de vírgenes retinas mansas.
Palpan el hueco y el hueco un modo
de silenciosa placidez prosaica .
C.P
Libertades del siglo XXI
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